EL CAMINO DE CRISCA Y LUISBA
Mostrando entradas con la etiqueta Mexico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mexico. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de febrero de 2008

ANIMALITOS



He visto animalitos paseando juntos. He visto animalitos durmiendo juntos.

He visto caballos y ponis, una sepia y un calamar, un cerdito y un gran danés, un loro y un asno, un guardabosques y un ruiseñor.

He visto un gato unirse a una manada de suricatos. He visto un ciervo meterse en la boca de una serpiente. He visto un grupo de ocas seguir el vuelo de un ultraligero. He leido que una condesa dejó su herencia a sus ovejas.

He visto un lagarto y un capellán, una manta y un oso, un ser humano y un orangután.

He visto un cuervo con un reloj de cuco matando el tiempo. He visto un mono desparasitando un parvulario entero. He visto un topo cruzando el río sobre un cocodrilo. He leido que los perros y los gatos són amigos.

He visto animalitos paseando juntos. He visto animalitos durmiendo juntos. He visto animalitos comiendo juntos. He visto animalitos.


La verdad es que, aunque no de una manera tan exagerada, he visto muchas cosas raras y muchos animalitos en lo que llevo de viaje. Empecé poco a poco, perimero pude ver animalitos encerrados en el zoo de la Ciudad de México. Luego, en Zihuatanejo, ya observé a multitud de pajaritos y pajarracos y pude ver a un pececito meterse en la boca de un pelícano.

Una vez llegué a Puerto Escondido mis experiencias con animales aumentaron. Primero fuí acorralado por un perro rabioso en un callejón. El perro babeaba y me gruñía pero finalmente pude salir ileso. Después, miles de animalitos semitransparentes llegaron a la arena de la playa arrastrados por el mar. No se que debían ser pero su transparencia me hacía pensar que podían ser un tipo de medusas o por la forma una sepia o un calamar. También pude disfrutar en Puerto Escondido de la compañía de un gallo que no solo cantaba por la mañana sino a todas horas.

Después de apreciar la fauna de Puerto Escondido me dispuse a observar los diferentes especímenes de San Cristobal de las Casas. San Cristobal, ciudad chiapateca famosa por ser el lugar donde ocurrió el primer alzamiento zapatista en 1994, reune todas las características para albergar todo tipo de animalitos y animalejos. Es una ciudad colonial muy bonita con sus calles adoquinadas y casas de colores. Además, posee gran cantidad de cafes, bares y restaurantes donde todos los días tocan música en directo. Todas estas características de la ciudad unidas a la gran cantidad de indígenas que viven en la zona y a la marabunta de turistas que la visitamos, despertó en mi el espíritu Rodriguez de la Fuente haciendome observar detenidamente la fauna del lugar. Desgracuadamente por problemas técnicos con el material fotográfico, no dispongo de fotos para enseñaros la bonita fauna de la ciudad. Sólo una pequeña pincelada con este video de la ciudad.



Lo más divertido de la ciudad es la amplísima gama de especímenes humanos. así, cuando sólo llebaba un día en San Cristobal me vi sentado en una mesa de un bar, acompañado de una americana que es cantante de salsa, una australiana que está dando la vuelta al mundo, un indio que no hablaba español, una chilena muy hippie, un mexicano muy bohemio que ha viajado por todo el mundo, un indígena de chiapas igualito a los indios de las pelis y más tarde otro indígena que dijo que podía curar el dolor de barriga de la australiana con las manos y la mente.

Los alrededores de San Cristobal tampoco tienen desperdicio, por eso me decidí a tomar el transporte público para ir a la cercana localidad de San Juan Chamula. El transporte público también es digno de mención. Para llegar a San Juan Chamula tuve que tomar un colectivo. Este medio de transporte se caracteriza porque nunca sabes donde está el límite de gente que puede transportarse. En este caso nos metimos 17 personas en una camioneta de 8 plazas conducida por un niño que como máximo tenía 14 años.
De los 17, el único que hablaba español era yo, el resto eran indígenas que hablaban en su lengua maya. Después de 15 minutos de viaje llegamos a San Juan, donde lo que vi no creo que sepa explicarlo con exactitud pq es una mezcla de ritos y curanderismo indígena con religión católica. Una cosa muy rara.

Teniendo en cuenta todos los tipos de animalitos y animalejos humanos que nos juntamos en la zona, las manadas de perros que pasean juntos por San cristobal, los gatos, caballos, gallinas y demás animalitos que pueblan San Cristobal y alrededores no tienen demasiada importancia.

Siguiendo con mis tareas investigadoras decidí ir a Palenque, en plena selva Lacandona y dormir en una cabaña en medio de la selva. De camino a Palenque paré en Agua Azul, donde hay una serie de pequeños saltos de agua que han creado unas piscinas naturales de color azul turquesa. También paré en Misol Ha, una espectacular cascada de más de 30 metros donde pude bañarme aunque el inútil que me sacó la foto no cogió la cascada.





Una vez en Palenque, pude disfrutar de las ruinas en un ambiente selvático y ver las grandes vistas que hay en lo alto de los grandes templos. Aquí os dejo unos videos.





Por la noche me quedé a dormir en unas cabañas en El Pachán, en medio de la selva. Aquí, además de monos aulladores que te despiertan a las 4 de la mañana con sus estridentes rugidos, los pájaros y demás animalitos, podemos encontrar gran cantidad de viajeros y músicos.

Al día siguiente me trasladé a Frontera Corozal, que, como su nombre dice, está justo en la frontera con Guatemala. Frontera Corozal es el único punto desde el que puedes ir a las ruinas de Yaxchilán, donde llegas en barco a traves del río Usumacinta. Cuando estás en el rio no estás en ninguno de los dos paises y puedes ver Guatemala en una orilla y México en la otra.



Las lanchas cobran un precio muy alto por llevarte a Yaxchilán así que me uní a un italiano y una mexicana que salen juntos desde que se conocieron de Erasmus en Santiago de Compostela, para conseguir un buen precio.



Una vez en Yaxchilán, visité las ruinas. Están totalmente en medio de la selva y para ir de un edificio a otro tienes que caminar por en medio de la selva.



Además el 90% del recorrido estaba solo ya que fuimos los primeros en llegar y la gente que vino después tardó como una hora y media en llegar.

Proximamente, mis surrealistas experiencias cruzando la frontera y mi miedo feroz en lo alto del templo V de Tikal.

Ah!!! En el pueblo de Frontera Corozal hay un Ciber. Está en esta calle, en una chabola de madera. jajaj!

martes, 19 de febrero de 2008

HIDROBOY



Hidroboy, siempre en la piscina, es el mejor siempre en bañador... Y yo sentado en mi toalla, el libro y el bronceador, mis walkman con dinarama, sonrisa y gafas de sol.

Esta canción resume casi al pie de la letra mi estancia en Puerto Escondido. Voy a cambiar algunas palabras para que sea aún más exacta:

Hidroboy, siempre en la playita, es el mejor siempre en bañador... Y yo tumbado en mi hamaca, la guía y el aftersun, mi ipod con pegamoides, sonrisa y gafas de pasta.

Este es mi resumen de los días en Puerto Escondido, estaba lleno de hidroboys e hidrogirls que se pasaban el día en el agua con su tabla de surf y simpre, absolutamente siempre, sea mañana , tarde o noche, iban en bañador. Mientras tanto, yo, siguiendo las recomendaciones de mi guia de viaje (habria que estar un poco loco para meterse donde el agua llega más allá de las rodillas sin tabla) no me metí más allá de mis tobillos ya que las aguas eran muy pelogrosas. Después, cuando no metía mis feos pies en el agua, estaba en mi hamaca o en mi toalla, con mis gafas de pasta, disfrutando del descanso en Puerto Escondido, escuchando a Alaska y Pegamoides (mil veces mejor que Alaska y Dinarama) y poniendome aftersun en mi quemada nariz mientras leía la guía para preparar mi próxima parada en San Cristobal de las Casas.

Puerto Escondido1 - México

Hablado de casas, mejor dicho de cabañas, esta vez no estuve solo en el hostal, nisiquiera estuve en un hostal, estuve en Cabañas Edda. Me quedé en una cabañita por menos de 4 euros. La cabaña es muy sencilla, dos camas, mosquitera, una mesa y una hamaca fuera.



La verdad es que aunque parece cutre, a mi me gustó mucho y tuve la oportunidad de conocer a gente, pero el tiempo manda y me marché el sábado por la noche hacia San Cristobal de las Casas (Chiapas). Lo peor de irme de allí fueron los 25 minutos de dura y empinada expedición hasta la terminal de autobuses por no querer pagar un taxi. Gracias a ello, perdí unos cuantos kilos, empapé toda mi ropa de sudor que tuvo que sufrir acompañante en el autobús, me bebí un litro y medio de agua y me hice bastante daño en el hombro izquierdo y cuello. Todo culpa de la mochila que pesa como un muerto. Hoy aún no estoy totalmente reestablecido, me duele aún un poco el cuello y los pantalones se me caen. Afortunadamente ya me he cambiado de ropa.

Mis aventuras en San Cristobal, donde he hecho más amigos y donde estoy en un supermegahostal, en el próximo episodio del Camino de Luisba.

Que comste que esta entrada ha sido escrita con un teclado con las letras borradas. Parecía imposible.

viernes, 8 de febrero de 2008

APATRULLANDO LA CIUDAD



Al igual que nuestro gran amigo “El Fary”, mis primeros días de viaje me los he pasado “apatrullando” la ciudad, México D.F. Paseo de la Reforma arriba, Paseo de la Reforma abajo, pasando por el Bosque de Chapultepec, el centro histórico etc... Todo eso bajo un sol abrasador que ha hecho que me queme la nariz.

Pero voy a empezar por el principio, antes de “apatrullar” las calles del Distrito Federal pasé mi primera noche en Cancún, donde, además de compartir habitación con un tío igualito a Joselito y con dos gringos borrachos que llegaron a mitad de noche pidiendo “Tequila, please!”, lo más destacable fue el tapeo en el Parque de las Palapas, donde tomé un Tamal Yucateco llamado “Vaporosito” hecho a base de puerco, frijoles y una cosa con nombre raro. Todo ello envuelto en una torta y reenvuelto en hoja de plátano.

Al día siguiente, y sin aparentes problemas gastrointestinales derivados de mi deliciosa cena, partí para México D.F., donde mis primos David y Montse me esperaban para ir a Teotihuacan, lugar donde se encuentran las espectaculares pirámides del sol y la luna. A la vuelta de Teotihuacan aprovechamos para pasar por la Basílica de Guadalupe que, al igual que la catedral y otros edificios de la capital, se está hundiendo, ya que toda la ciudad está asentada en un lago.



El resto de días me los he pasado apatrullando el Zócalo desde donde grabé estas vistas que me ofrecía la terraza del hotel Majestic y donde me encontré a estos “Chavos” practicando Breakdance. También he apatrullado otros sitios turísticos de la ciudad pero no os voy a soltar el rollo que sería muy aburrido.





!!!SE RECOMIENDA A TODA PERSONA ESCRUPULOSA O EN PROCESO DE ALIMENTACIÓN ABSTENGASE DE LEER EL RESTO DE MI CRÓNICA!!!!

A partir de aquí viene mi parte favorita del viaje pero a los que os moleste oir hablar de ciertos temas escatológicos podéis dejar de leer ya.

Como es habitual en mi, he embozado el inodoro. No es la primera vez que me sucede esto en el continente americano pero si en México. El problema de esto, es que este pequeño incidente está durando más de lo habitual. Mi querida amiga caquita se resiste a dejar su lugar en la tubería. Lo he probado todo, desde tirar de la cadena en repetidas ocasiones, hasta dejar toda la noche un líquido desatascador especial para estas ocasiones , pasando por tirar agua hirviendo en un wok (la ollas estaban ocupadas, así que imaginarme a mi con un wok lleno de agua hirviendo yendo a desatascar el water). Pero nada, todos mis intentos han sido en vano. Pobres David y Montse! Este pequeño problema es cada día mayor por eso hago un llamamiento desesperado a todo mis desocupados lectores para que si tienen conocimiento de algún método efectivo para desatascar mi pequeño residuo orgánico, lo hagan constar en un comentario porque me puede ser de gran ayuda.

Por cierto, hablando de mierda, me hace mucha gracia como los Mexicanos le llaman de forma fina “producto”.



La buena noticia de la semana es que el Espanyol ganó y ya volvemos a ser terceros.